04.07.05

Post Tsunami: cuando la comunicación debe ser prioridad

Publicado en Biblioteca de Futuro

Autor/a: Monica Ramoneda Rueda

FICHA TÉCNICA
- Título original: El Tsunami, desde Aceh, seis meses después
- Autora: Mar Centenera
- Cargo: periodista
- Lugar: Aceh, Indonesia
- Publicado en: Entrelazo - Brecha Neuronal
- Fecha: 29 / 06 / 2005

RESUMEN
- Título: Post Tsunami, cuando la comunicación debe ser prioridad
- Autora: Mònica Ramoneda

El 26 de diciembre del 2004 las olas cayeron sobre Indonesia, allí en la conchinchina del mundo, allí en el típico lugar del que nadie se acuerda hasta que pasa alguna desgracia. Entonces, apareció Indonesia en el mundo de los medios de comunicación. En forma de llanto compasivo, apareció.

Plegarias, ayudas humanitarias y periódicos; radios y televisiones a rebosar de mensajes clamando a las injusticias de la madre naturaleza. Un verdadero bombardeo de imágenes devastadoras y de terribles testimonios del tsunami:

“Perdí a mi mujer, cuatro de mis cinco hijos (...) todo, dijo Anwar Arifin mientras le caían lágrimas de los ojos” (20 minutos, 4 de julio del 2005).
“Es verdaderamente muy difícil contener el llanto cuando se está ahí, dice Andrew Steer, director del Banco Mundial para Indonesia” (La reconstrucción de Aceh, 10 de mayo del 2005).

Ahora, pasados seis meses desde el tsunami que arrasó las costas del sudeste asiático, siguen apareciendo en varios periódicos españoles artículos absolutamente apocalípticos indudablemente escritos desde la redacción. La narración es más o menos la misma en todos ellos: la gente está muy mal, la reconstrucción ha avanzado muy poco. “Llevan 3 meses de reconstrucción de los 5 años previstos, no sé lo que se hubiese hecho si el agua hubiese borrado del mapa la Barceloneta, el Port Olímpic y la Rivera”, escribe Mar Centenera.

La cultura de las olas

“Ahora estoy en Aceh otra vez y la gente me dice que está mejor. Ya no tienen (demasiado) miedo de vivir cerca del mar. Puesto en la balanza miedo/necesidad de comer, se han decantado por lo último y llevan meses reconstruyendo solos, o con ayuda de pequeñas ONG -las más dinámicas-, sus casas a pocos metros de la playa. La gente joven está muy contenta de que hayan venido extranjeros y se están organizando en asociaciones (las dos cosas estaban prohibidas hace seis meses, bajo el estado de emergencia militar)”, cuenta Mar Centenera .

¿Quién habla de este estado de emergencia militar que han sufrido los indonesios durante largos años? Nos encontramos ante otra de las muchas sociedades olvidadas que existen y persisten en el mundo. A modo de eslogan de lo que predicamos en esta bitácora...“investigar, recuperar y comunicar la historia de las sociedades 'olvidadas', de las culturas orales y las realidades minorizadas, puede ser una herramienta para el desarrollo”. Puede y debe, que ahí está la raíz del verdadero periodismo, de la función social de los comunicadores.

La ayuda internacional a las víctimas del tsunami que devastó el Océano Índico, el domingo 26 de diciembre de 2004, dio lugar a uno de los mayores despliegues militares humanitarios de la Historia. Pero, como se publica en Red Voltaire, sería muy ingenuo creer que es exclusivamente humanitario. Algunas fuerzas terrestres norteamericanas fueron transportadas a Tailandia para volver a ocupar antiguas bases que datan de la guerra de Vietnam.

Habla la historia (aunque habla para oídos sordos, voces en la Red):
La región de Aceh vive en la nostalgia de su grandeza, cuando era un sultanato independiente en el siglo XVII, y en el dolor de la colonización holandesa y la invasión japonesa. Esa región fue incorporada arbitrariamente a Indonesia a fines de la Segunda Guerra Mundial.

En 1976, Hassan di Tiro, hombre de negocios procedente de una familia noble, crea el Movimiento de Liberación de Aceh (GAM). Se trata de un partido nacionalista cuyos miembros tienen cultura musulmana. Milita por la justicia social y cuenta con un gobierno en el exilio, en Suecia. En el mismo período otros movimientos separatistas se desarrollan en el imperio indonesio, en las Molucas y en Timor Oriental. De 1989 a 1998, el presidente Suharto decreta Aceh «zona de combate» y lleva a cabo una represión atroz (operación «Red Net», con varios miles de muertos). A la caída de Suharto, uno de sus sucesores, el presidente Wahid, entabla negociaciones y firma una tregua, en Ginebra, en mayo de 2000. Se adopta un estatus de autonomía. El acceso de George W. Bush a la Casa Blanca y de Megawati Sokarnoputri a la presidencia indonesia permite a la firma retomar el control de su concesión y a los militares tomar la revancha. Sin embargo, 25,000 soldados y 20,000 policías no logran aplastar la rebelión en Aceh.

La comunidad internacional, indignada por la violencia de los enfrentamientos y las atrocidades cometidas de una y otra parte, logra imponer un alto al fuego, el 9 de diciembre de 2002, y despliega 15 equipos de observadores para verificar su aplicación. Muy pronto aparece que algunos oficiales superiores, que detentan el poder político de la situación de guerra permanente, no vacilan en ayudar secretamente a la rebelión para mantener la situación.
En los años 80, los jefes rebeldes recibieron une formación de guerrilla en Libia, en ocasiones con instructores palestinos. Hoy, el GAM mantiene relaciones con los insurgentes Pattani en Thailandia (PULO). Las imputaciones de vínculos con «grupos radicales islámicos», difundidas por los medios de comunicación indonesios no tienen ninguna base válida.

“Teniendo en cuenta las dificultades de circulación existentes en la región, no somos capaces de evaluar la magnitud de los combates que se están librando, ni sus consecuencias para las poblaciones ya víctimas del sismo y del tsunami, pero para Paul Wolfowitz se trata de culminar su obra asiática, y para las tropas del nuevo presidente, el general Bambang Yudhoyono, de poner fin a treinta años de conflicto”, afirma el artículo ‘Socorro y represión en Aceh’

Rompiendo brechas

Cuántas veces, y en boca de cuántos intelectuales, hemos oído la omnipresente queja (¿queja? Quizás deseo inconsciente...) de la supuesta existencia de una tal brecha digital que forzosamente separa y separara siempre los países ricos de los países pobres. Pero en Aceh, los hechos parecen indicar que tal supuesta brecha, si es que de existir existe, es saltable.

“Aceh parece un laboratorio y una de las cosas que más me ha impresionado (deformación en.red.ante) es el proceso de transferencia tecnológica y de conocimiento que se está produciendo, no sólo de guiris a locales sino también entre indonesios. A los diez días del tsunami, con toda la red telefónica caída y los jefazos de Naciones Unidas pegando gritos por la ausencia de comunicaciones, abrí el mac en el centro de prensa y detectó una red airport (inalámbrica). Llegaban más periodistas y si tenían dispositivo wireless les veías las caras de alucine. “¿Te puedes conectar?”, “Sí ¿Y tú?”, "Sí". ¿Eiiiiiiiiiiiiiiiiiin?. Pero los de Naciones Unidas seguían chillando y nadie sabía decir de dónde salía la red. Pero tienen nombre y casa-cueva cibernética en Banda Aceh, la capital provincial”, sigue Centenera, que no en vano anuncia su (de)formación en.red.ante.

Ya en 1996, Luis Ángel Fernández Hermana, por aquel entonces director de Enredando.com, escribía que “la frontera entre ‘riqueza o pobreza electrónica’ se manifiesta sobre todo en que el mero hecho de acceder y trabajar con Internet modifica sustancialmente la perspectiva de la sociedad de la información y ésta aparece forjada por una dinámica que resulta inaprensible desde fuera, desde la carencia del acceso a Internet. Andar por la red brinda una visión opulenta en matices y contenidos prácticamente imposible de encerrar en palabras para transmitirla o transferirla a ‘la otra clase’.”

Airputih, agua en el ciberespacio

Los saltabrechas, en este caso, fueron (y siguen siendo) informáticos de Yakarta que se pusieron de acuerdo a través de la lista de distribución electrónica sobre administración de redes que utilizaban y decidieron ir a Aceh a ayudar a la reconexión.Bautizaron la asociación con el nombre de la lista de correo: http://www.acehmediacenter.or.id/”Airputih, que significa "agua" en indonesio.

Encontraron a los dos proveedores de Internet de Aceh con los camiones preparados para irse a Medan (a 500 kilómetros) para intentar instalarse allí y les convencieron para quedarse ayudándoles a reparar los servidores que pudieron salvarse y consiguiendo juntos un dispositivo con el que instalar la primera red inalámbrica.

Llegaron seis airputihs y ahora son veinte, todos voluntarios. La mitad está en Aceh ofreciendo conexión a asociaciones y la otra mitad en Yakarta negociando con GMSL, Cisco e Intel y la agencia de reconstrucción y rehabilitación la entrega de dispositivos Wimex y Alviron (tecnologías inalámbrica, la primera más potente) y la llegada de fibra óptica submarina a cuatro puntos de la provincia desde Singapur.

Tienen firmado un acuerdo de colaboración por 40 millones de dólares con estas empresas para el proyecto, pero ahora Intel se ha desdicho y están buscando financiación alternativa para seguir adelante.

Aunque las comunicaciones no sean una prioridad...

Curiosamente, Naciones Unidas les ha dicho que ahora las comunicaciones no son una prioridad (cuando eran lo primero que querían al principio, qué raro, ¿Será porque entre ellos ya lo tienen solucionado? Lo de NU es de no dar crédito).

Pero con lo que tienen hasta ahora han conseguido conectar 26 puntos en toda la provincia, incluidos pueblos como Lamno, Teunom o Calang, en la costa occidental de Aceh, donde murió cerca del 80 por ciento de la población. No quedaron en pie ni las mezquitas, pero es posible conectarse a Internet desde las tiendas de los campos de desplazados y desde las barracas donde les están recolocando. Quieren convencer a las organizaciones para que donen ordenadores y monten cibercafés, pero tampoco es una prioridad.

Han enseñado a un montón de gente de Aceh a administrar redes y ahora éstos trabajan en las nuevas oficinas de las organizaciones humanitarias; a mirar hasta el fondo de los ordenadores para encontrar por qué no se pueden conectar a Internet; y ahora van a empezar a dar cursos básicos de informática y también cursos de linux porque también hay una comunidad linuxera en la Universidad de Aceh. ¿Impresionante?

“Y la transferencia/intercambio de tecnología y conocimientos sigue en los centros médicos, en el campo medioambiental, en universidades, en los programas de prevención y gestión de desastres y seguro que en muchos otros ámbitos pero hasta que todo esto no tenga forma de casa y los periodistas se choquen con ellas no creo que lo vean”, y así termina el artículo ‘El tsunami, desde Aceh, seis meses después’, de Mar Centenera, desde la cima de la ola.

21:28:36

Memoria del futuro

Investigar, recuperar y comunicar la historia de las sociedades 'olvidadas', de las culturas orales y las realidades minorizadas, puede ser una herramienta para el desarrollo.

Analizar si el traspaso de la oralidad a la virtualidad es el camino más eficiente entre los dos tiempos –el de antes y el de mañana- es el "leit motive" de la MEMORIA DEL FUTURO.

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